¿Qué fue para mí la UTMX 2017?

¿Qué fue para mí la UTMX 2017?, bueno pues aquí les voy:

Este año me toco participar en la UTMX desde el lado de los espectadores, todos aquellos que acompañamos a hij@s, espos@s, herman@s, amig@s y debo decir que se sintió como si yo la estuviera corriendo.

La energía que se respira en cada rincón de Huasca de Ocampo es simplemente fuera de este mundo, pensar que cada uno de los corredores esta por librar 37, 50 o 100 km, con todo lo que esto implica y aun así verlos sonreír, estar decididos, felices por cruzar la montaña, hace que sea imposible no querer estar con ellos.

Mi experiencia en esta ocasión como porra fue de las mejores que he tenido en una carrera, por supuesto después de cruzar una meta, desde el sábado muy temprano se escuchó la salida de los corredores de 100 km., después vi la salida de los corredores de 50 y 37 km, vi salir a mis amigos y el solo hecho de estar te hace sentir tan bien, deseas con todas tus fuerzas que les vaya increíble, que logren su objetivo, que no se desanimen o lastimen durante la carrera, en fin les deseas lo mejor, porque sabes lo que es estar ahí afuera y esperas a que regresen con bien.

Tuve la oportunidad de estar junto con mi esposo, y otros amigos, a la altura del rancho Santa Elena, que es parte de la ruta, nos encontramos con otras personas que esperaban también por sus corredores, estuvimos alrededor de unos 20 minutos y vimos pasar al primero, la expresión de su cara paso de la concentración, a la sorpresa y después a la felicidad de encontrarse con una porra que grita tu nombre sin esperarlo. Y así vimos pasar a varios corredores entre conocidos y más amigos, todos con la misma expresión de sorpresa y alegría, como dice un comercial esa expresión “no tiene precio”. Todos los que estuvimos ahí gritábamos “vamos tú puedes, vas bien, te ves super fuerte, animo, sigue adelante”, Verónica una de las amigas que nos acompañó y su inseparable matraca hace de las porras algo espectacular e inconfundible, si la escuchan en alguna de sus carreras ya saben que es Vero.

Ver llorar a nuestra coach “Zai” de la emoción fue también algo que no tuvo precio y nos sentimos felices de poder verla justo antes de irnos de ese punto de la ruta.

Después estar nuevamente en la meta para ver como llegaban todos es simplemente algo que no puedo describir con palabras, me hace muy feliz el simple hecho de saber que alguien escucho mi voz o me vio apoyandol@ al entrar a la meta, ser parte de sus logros, poder decir que tengo amigos excepcionales que hacen cosas impresionantes como correr la UTMX me llena de orgullo.

Y así la decepción que sentí por no poder correr en esta ocasión cambio por la indescriptible sensación de saber que estas en el lugar correcto, con las personas que quieres y viviendo momentos inolvidables.

Muchas felicidades a todos los corredores que pusieron meses de arduo entrenamiento para lograr alcanzar la meta, pero sobre todo mi más grande admiración para toda la familia RockOn, de la que orgullosamente formo parte, todos ustedes son grandes, un ejemplo a seguir y fue un placer acompañarlos en esta edición de la UTMX, espero de todo corazón sigamos juntos por muchas carreras más, para mí será todo un honor.

Citla Soto.